Islandia 2004

Hveraverllir

En agosto de 2004, realicé junto a Antonio Rodríguez una dura travesía en bicicleta en Islandia, de unos 800 kms, siguiendo en parte el recorrido de la Ring Road que bordea toda la isla.

El principal protagonista de un viaje por Islandia en bicicleta no es otro que el fuerte y constante viento. En la zona Sur de Islandia, donde la carretera transcurre por un terreno más abierto, avanzar en bici a tan sólo 8 kms/hora puede convertirse en una odisea si la dirección en la que pedaleas es la contraria a la del viento. Paisajes como Jokulsarlöm, donde los icebergs flotan hacia el mar, y la vista de las focas en la playa, hicieron más llevadero el sufrimiento.

En la zona Norte, mucho más montañosa, el viento dejó de ser un problema, y, aunque la orografía era más complicada, agradecimos dejar de escuchar el constante zumbido en nuestros oídos. Alrededor del Lago Myvatn, los protagonistas eran los innumerables mosquitos y otros insectos que nos rodeaban en cuanto decidíamos estar parados durante un minuto.

En la última semana de nuestro recorrido atravesamos el inhóspito interior de Islandia, el desierto de la Meseta de Kjolur. La pista que atraviesa esta zona deshabitada pasa por el oasis de Hveravellir y desemboca en las impresionantes cataratas de Gullfoss. A apenas 10 kms de allí se encuentra Geysir, el campo de geiseres que da nombre a todos los del mundo.